sábado, 19 de diciembre de 2009

Maltrato Infantil


Siempre que se habla de maltrato infantil la imagen que viene a nuestras cabezas es la de un padre o madre golpeando a su hijo, sin embargo hay otro tipo de maltrato que no deja huella física pero sí psicológica, el llamado maltrato psicológico.

Un reciente estudio llevado a cabo por científicos de la Escuela Simmons de Trabajo Social de Boston (EEUU) muestra que no hace falta pegar a un menor para dejar señales de por vida en su personalidad, sino que basta con gritarle.

Los científicos revelaron que no esperaban los resultados obtenidos. Según comentó la directora del estudio: “Esperábamos que la exposición a la violencia física dejara cicatrices perdurables, pero no creíamos que nos íbamos a encontrar con que la exposición a gritos e insultos entre miembros de una familia tuviera efectos en la vida adulta”.

Según comentaron las consecuencias incluyen problemas de salud mental, concretamente depresión y abuso de alcohol y sustancias. Son personas más descontentas con sus vidas y sufren incluso una mayor tasa de desempleo.

Para el estudio recopilaron datos de 346 personas a través de varios informantes (padres, profesores…) e indagaron sobre la existencia de violencia verbal y/o física en sus hogares en edades muy concretas.

Analizaron cómo ambos tipos de agresiones influían en la vida de las personas al llegar a la edad adulta (30 años) y valoraron la salud mental, el estado psicológico, el puesto laboral, la salud física y la historia familiar.

De los sujetos estudiados un 55% reconoció que había vivido conflictos verbales y un 12% afirmó haber sufrido violencia física (que no es poco en ninguno de los dos casos).

Los resultados dicen que las personas que vivieron bajo insultos tienen un riesgo tres veces mayor de padecer un trastorno psiquiátrico a los 30 años que los que vivieron en familias estables.

Si la agresión es física el riesgo de problemas a nivel psicológico y de insatisfacción laboral y personal es mucho mayor.

Según la directora del estudio “es necesario crear programas preventivos precoces para los niños y niñas, así como fomentar la buena comunicación entre padres e hijos”.

Siendo sincero, creo que no era necesario un estudio para concluir que los gritos forman parte de un modo de expresión violento que puede resultar intimidante y que puede afectar a la personalidad de los niños.

Personalmente añadiría otros factores a los gritos que seguro que también hacen mella (quizás incluso más) en la personalidad de los niños, pues no hace falta, de hecho, gritar para menospreciar a una persona. Ignorarla (no hacer caso a las peticiones, a los llantos, a las llamadas,…), hacerla sentir inferior, reírse de ella, etc. forman parte del amplio abanico de recursos que utilizan muchos padres para “educar” a sus hijos.

No quiero acusar a nadie. El que esté libre que tire la primera piedra. También yo he gritado a mi hijo en algún momento y seguro que la mayoría de padres lo hacen.

Es normal, forma parte de la herencia educativa que nos llegó de nuestros padres y de nuestros profesores. Cuesta demasiado desprenderse de lo aprendido desde la infancia.

Repito, es habitual gritar a los niños, pero eso no quiere decir que esté bien, debemos aprender a no hacerlo (y contar hasta diez) pues merecen ser tratados como las personas que son. Un “siento haberte gritado”, muestra que papá y mamá también somos humanos.

viernes, 18 de diciembre de 2009

PSICOPATOLOGA EN PACIENTES CON EPILEPSIA

PSICOPATOLOGA EN PACIENTES CON EPILEPSIA

RESUMEN
Introducción
La Epilepsia y en especial la Epilepsia Parcial (EP) se ha asociado a psicopatología psiquiátrica. En nuestro medio son escasos los estudios en pacientes con epilepsia en los que se empleen instrumentos de evaluación y diagnóstico psiquiátrico. El presente estudio se diseñó para estudiar la psicopatología en grupos de pacientes con epilepsia.
Material y Métodos
Se estudiaron 44 pacientes consecutivos con epilepsia que firmaron carta de consentimiento informativa (Clasificación Internacional para la Epilepsia). Se excluyeron paciente con: enfermedad médica relevante o inestable; antecedentes de abuso o adicción a drogas y alcohol (DSM-IV). Se aplicó la entrevista SCID-I para diagnóstico psiquiátrico y las escalas HamD, HamA, ICG-S y de funcionamiento psicosocial (EEAG). Los pacientes completaron la ICG y Euroqol. Se estudiaron también las variables demográficas y clínicas comparando los pacientes con Psicopatología psiquiátrica y aquellos sin ella.
Resultados
Se incluyeron 39 pacientes con EP (88%), 5 pacientes con epilepsia generalizada EG (11.3%). Con EP 24 pacientes (61.5%) tuvieron Crisis parciales complejas, 12 (30.7%) Crisis parciales secundariamente generalizadas, 3 Epilepsia Parcial Simple (7.7%), En 33 (75%) (7 mujeres) pacientes detectamos algún tipo de patología psiquiátrica de acuerdo al SCID-I: Depresión Mayor 12 (27%), Depresión NOS 2 (4.5%), Trastorno Distímico 3 (6.8%), Fobia específica 3 (6.8%), Fobia social 8 (18.1%), Trastorno de Pánico con agorafobia 3 (6.8%), Trastorno Obsesivo-Compulsivo 1 (2.2%), Trastorno de Ansiedad Generalizada 1 (2.2%). Trece pacientes tenía 2 o más diagnósticos psiquiátricos comorbidos (27.2%) (Antecedente de episodios Maniacos N=1 o Hipomaniacos n=4 con Depresión mayor actual n=4 y con distimia actual N=1). Sin diagnóstico psiquiátrico encontramos a 11 pacientes (25%) (7 mujeres), 2 de 5 con EG (40%), 9 de 39 EP (23%) (NS). Al comparar a los pacientes con y sin psicopatología encontramos diferencias estadísticamente significativas con más síntomas depresivos (HamD), ansiosos (HamA), severidad de la enfermedad epiléptica (ICG-S), autoevaluación de severidad (ICG-P) y mayor deterioro en el funcionamiento psicosocial (EEAG) en los pacientes con psicopatología (p<0.001).
 
Conclusiones
 
La psicopatología psiquiátrica actual detectada en 75% de los pacientes con epilepsia de nuestra muestra se asoció a mayor deterioro psicosocial y severidad de la enfermedad epiléptica. Como se ha publicado en estudios previos, una mayor incidencia de psicopatología se asocia a la epilepsia parcial. La posible etiología de esta alta incidencia de psicopatología merece ser estudiada en estudios posteriores.

miércoles, 27 de mayo de 2009

TRASTORNO BIPOLAR

Es muy importante mencionar que un amigo mio...por cierto psiquiatra también, ha estado observando como se tiende a tener modas en relación a ciertos diagnósticos, como este que nos ocupa el día de hoy que es el trastorno Bipolar, el cual aparentemente cundió como epidemia el año pasado en nuestros vecinos del Norte, llegando a diagnosticarse un mayor numero de casos que en otros años y la explicación única de esto era que se estaba "diagnosticando mejor".

Esta bien, siempre es importante realizar un buen diagnostico y aunque aveces se exagere en el proceso de hacerlo, todo lo que se haga repercute en la salud del paciente y si es para bien mejor. El problema que encontramos en esto es que... para que diagnosticas un padecimiento que no acabas de manejar como se debe en relación al manejo farmacológico??

Llegan a nuestro consultorio y solo tienen un manejo para un cuadro depresivo sin nada agregado, y el paciente sintiéndose mal¡¡¡, esta bien por cada uno de los que recibimos este tipo de paciente, porque al fin y al cabo es trabajo para nosotros, lo que esta mal es que nuestros paciente sufren este tipo de manejos en donde no acaban de estabilizarse y se internan una y otra ves, sin tener mejoría como se debe.

Es así como ahora tengo varios casos en donde quitarles el rotulo de BIPOLAR es difícil, aunque no presenten la evolución de esta enfermedad o los criterios diagnósticos adecuado. Bueno...lo único que nos queda es seguir trabajando y hacer inca pie en que si el proceso diagnostico no es el adecuado...pues el resultado tampoco lo sera.

lunes, 27 de abril de 2009

Anorexia...


LA ANOREXIA (MODA??)

La anorexia es uno de los trastornos alimenticios que principalmente se presenta en la adolescencia y en los adultos jóvenes, no es un padecimiento exclusivo del género femenino, también los hombres pueden padecerla pero es menos frecuente. Se caracteriza por la privación de comer y la pérdida excesiva de peso, así como por utilizar medios disfuncionales para provocar esto último, terminando en la pérdida de peso de forma irracional y en contra de la salud.
El término anorexia significa literalmente "pérdida del apetito;" sin embargo, esta definición es engañosa ya que las personas con anorexia nerviosa con frecuencia tienen hambre pero, de todos modos, rechazan la comida. Las personas con anorexia nerviosa tienen intensos temores a engordar y se ven así mismos gordos inclusive cuando están muy delgados y pueden tratar de corregir esta percibida "imperfección" limitando el ingerir comida de manera estricta y haciendo excesivo ejercicio con la finalidad de perder peso
El riesgo de desarrollar un desorden alimenticio es más grande en profesionales o en gente que se desenvuelve en un entorno donde la apariencia física tiene mucho relevancia o forma parte importante de la actividad desempeñada y del estilo de vida de estas personas, como en modelos, actores, bailarines y atletas de deportes en los que la apariencia y/o el peso son importantes como por ejemplo gimnasia y patinaje sobre hielo, así mismo como en aquellas actividades en donde como se comento anteriormente la apariencia es importante, dígase secretarias, recepcionistas, edecanes, etc.
La causa de este padecimiento no es del todo conocida, pero lo que se sabe hasta el momento es que es una combinación de factores, dígase ciertos rasgos de la personalidad, patrones emocionales y de pensamientos, así como factores biológicos y ambientales que pueden estar relacionados.
Identificar la anorexia nerviosa puede ser un desafío.
El secreto o silencio con respecto al “trauma” del sobrepeso real o imaginario, la vergüenza y la negación son las características de este desorden. Como resultado la enfermedad puede avanzar sin ser detectada por largos períodos de tiempo y solo detectarse en ocasiones cuando ya ha causado merma a la salud o que el o la paciente se sienten tan mal que no logran evitar el pedir ayuda, haciéndolo generalmente por otros motivos aparentes y no por su trastorno alimenticio, ya que la fala de conciencia de enfermedad también es característica de este padecimiento.
Es así como existen criterios para diagnosticar esta enfermedad, los cuales son tomados en cuenta por el médico o psiquiatra para hacer el diagnóstico:

Criterios:
• Bajo Peso Corporal
• Fobia al Peso Corporal.- miedo intenso a ganar peso o volverse “gordos”, aún cuando estén muy por debajo de su peso normal
• Alteración de la imagen corporal.- pensando que esta en sobrepeso cuando no lo esta, haciendo su peso corporal la cosa más importante en la que piensa, negando la seriedad y severidad de su bajo peso corporal.
• Perdida del periodo menstrual.- para las mujeres que han alcanzado su pubertad, perdiendo por lo menos tres periodos seguidos.

Existen también Signos de Alerta para Adolescentes y Adultos:
• Perdida del periodo menstrual
• Hacer dieta obsesivamente aún y cuando no se encuentre en sobrepeso
• Quejas o Angustia por sentirse “gordo” aun cuando obviamente no lo esta
• Preocupación Excesiva por la comida, calorías, valores nutricionales o como esta preparada
• Negación constante de tener o sentir hambre
• Ejercicio excesivo siendo demasiado activos
• Medir su peso corporal excesivamente
• Conductas extrañas relacionadas a la comida
• Sentirse mal frecuentemente por comer aunque sean pequeñas cantidades
• 15% o más de perdida de peso, por debajo de su peso corporal normal o perdida de peso demasiado rápida
• Depresión o alteraciones del estado de ánimo
• Insomnio o alteraciones de la memoria y concentración
• Perdida de Cabello





Complicaciones o Signos Médicos comunes de los trastornos alimenticios:
• Reflujo
• Estreñimiento
• Perdida del ciclo menstrual
• Piel Seca, Amarilla o Fría
• Insomnio
• Erosión o desgaste anormal de la dentadura
• Insomnio
• Hemorroides
• Osteopenia u Osteoporosis
• Crecimiento por debajo de lo normal en adolescentes
• Infertilidad
• Anormalidades del ritmo cardiaco
• Cardiopatías o Infartos
• Anemia o alteraciones hepáticas
• Decremento de los Estrógenos o Testosterona
• Colesterol elevado
• Presión arterial anormal


Tratamiento existe y generalmente es de manejo por múltiples disciplinas medicas y estrategias desarrolladas para cada caso en lo individual, siendo las metas del tratamiento devolverle a la persona un peso saludable (NO ENGORDARLA), tratar problemas emocionales tales como la baja autoestima o depresión, corregir patrones de pensamiento distorsionados y desarrollar cambios de conducta a largo plazo, involucrando así mismo Psicoterapia individual, de grupo o familia, Medicación de ser necesaria, Orientación nutricional y hospitalización para corregir la merma al estado físico o dar contención al cuadro agudo.
Recuerde que la familia es generalmente la que acude a pedir la evaluación y manejo del paciente ya que como parte del padecimiento se suele no tener la capacidad del individuo para hacerlo.

DR. JOSÉ AARÓN PUENTE MORENO
MEDICO PSIQUIATRA PSICOTERAPEUTA
CERTIFICADO POR EL CONSEJO MEXICANO DEL PSIQUIATRÍA
HOSPITAL SAN LUCAS MONTERREY
CONSULTORIO NO. 322 TEL.- 8182541004-80648662-88802586
E-MAIL.- DOCTORPUENTE@YAHOO.COM
MONTERREY NUEVO LEÓN MEXICO